A continuacion veran un video, que muestra la realidad del turismo accesible en la actualidad.
video turismo accesible
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lunes, 4 de noviembre de 2013
demanda con capacidades restringidas
Uno de los objetivos del último quinquenio del siglo XX es la integración social y productiva de personas con capacidades restringidas, concepto este que hoy reemplaza y amplia el tradicional término popular "discapacitado o minusválido".
Tradicionalmente encontramos dos conceptos: discapacidad y minusvalía, muchas veces utilizados como sinónimos, que marginan consciente o inconscientemente a un grupo numeroso de personas. En primer lugar se presenta la necesidad de diferenciar las capacidades/discapacidades y las valías/minusvalías a fin de comprender esta problemática social que nos involucra a todos y no como se cree generalmente solo a un grupo reducido de personas.
Las capacidades son cuestiones propias del individuo. Hay distintos tipos de discapacidad: motrices, sensoriales (visuales y auditivos), mentales, etc; por lo que la capacidad es un problema propio del sujeto medido desde una teoría social que define quien es capaz y quien es menos capaz.
En cambio la "valía" es la relación entre la capacidad de uno y el medio físico que lo rodea. El término "minusválido" implica una capacidad restringida con el medio y allí nos ubicamos todos aquellos que no conforman el modelo "adulto joven de sexo masculino" que fue tomado para el diseño de la ciudad. Así el niño no puede utilizar ni transitar la ciudad sin el cuidado de sus mayores, el segmento de la tercera edad - que corresponde al 12% de la población mundial- carece del equipamiento urbano para sus necesidades de libre desplazamiento, junto a aquellos que tienen restricciones motoras, visuales y auditivas - que de acuerdo a la Unesco son el 10% de la población mundial- que hoy son poco advertidos debido a la eficiencia de las barreras arquitectónicas y urbanísticas que impiden su integración a la vida activa. Se suman a ellos sus parientes directos, etc. y los discapacitados transitorios (personas embarazadas, enyesadas, discapacitados viscerales, etc.); así podemos continuar sumando personas que según las estadísticas afectan en total al 40% de la poblacion mundial.
Dice Clotilde Amengual: "...La vinculación entre la accesibilidad y el turismo es reciente y su actual significación sólo registra decenios y el turismo para todos que planea, diseña y desarrolla actividades para el ocio y el tiempo libre de manera que puedan disfrutarlo todas y cada uno de los individuos, no se debe concebir como un turismo para grupos de personas con capacidades diferenciales.
El turismo accesible es pues el que puede realizar cualquier persona con independencia de su edad o que padezca alguna discapacidad o haya sufrido algún accidente o enfermedad.
La población de cualquier grupo social encuentra diversos factores que obstaculizan o impiden la movilidad y la comunicación en su medio. El origen de las exclusiones pueden estar motivadas por:
- menoscabos mentales, físicos, (sensoriales, motorices, viscerales y/o patológicos) y casos asociados;
- factores cronológicos (ancianos y niños menores de seis años);
- factores antropométricos (gigantismo, enanismo y obesidad);
- circunstancias transitorias (el embarazo, llevar niños pequeños en los brazos, en cochecito o bultos pesados, accidentes sin secuela posterior invalidante, la convalecencia, etc.).
Este colectivo se lo denominará con la expresión personas con movilidad y comunicación reducidas (PMCRs), y para el cual se analizarán los impedimentos físicos se presentan en el entorno material, que se denominarán barreras físicas y que originan procesos de desventaja.
Los colectivos anteriormente mencionados suponen un enorme potencial turístico que se debe tener en cuenta, ya que de no ser así se dejaría de lado a un importante número de la población, que la industria turística desconoce o no lo tiene en consideración en numerosas ocasiones.
La discapacidad se transforma en minusvalía cuando los componentes sociales actúan negativamente sobre la persona y en comunidades que han mantenido durante centurias conductas de discriminación, marginación, compasión, ocultamiento, prejuicio y mitificación que aún siguen influyendo fuertemente en las relaciones entre las personas con y sin discapacidad...".
En conclusión, podemos decir que por un lado las capacidades o discapacidades son temas médicos, y por el otro las valías o minusvalías son temas de todos porque todos somos minusválidos en algún momento de nuestra vida. A título de ejemplo de esta afirmación podemos decir que un niño es minusválido cuando no alcanza a accionar el disco de un teléfono público, una mujer embarazada o un anciano que no puede acceder a un edificio por distintos impedimentos (una escalera, una puerta giratoria, etc.), una persona enyesada que no encuentra un banco por falta de equipamiento urbano en los espacios públicos y ni hablar de los discapacitados motrices en silla de rueda, los disminuidos visuales o auditivos considerados individualmente o con su grupo familiar.
Introduccion
Introducción
La prosperidad de una nación
depende del nivel de productividad y competitividad de sus empresas. En un
mundo globalizado, las ventajas comparativas son fácilmente copiadas y
mejoradas por los competidores; por ello, la ventaja competitiva se determina
por la habilidad de una empresa o grupos de empresas de innovar y mejorar
continuamente sus productos y servicios.
Lamentablemente, hay segmentos de la
sociedad que no pueden acceder y disfrutar de las ciudades, debido a la
existencia de barreras, impedimentos físicos y humanos. Este segmento es el de
las personas con capacidades.
En los últimos años surgieron iniciativas, especialmente
impulsadas por el PFETS y la
Ley Nacional de Turismo, tanto públicas como privadas, a
favor del derecho de estas personas a la igualdad de trato en el ocio y el
turismo, lo que ha provocado una mayor concientización al respecto. Algunas de las iniciativas que surgieron fue la Ley Nacional de
Turismo Accesible (Ley N°25.643)[1]
y Directrices de
Accesibilidad en Alojamientos Turísticos y las Directrices de Accesibilidad en
Servicios Turísticos.
[1] Ley Nacional de
Turismo Accesible Nº 25643, sancionada el 15 de Agosto de 2002 y
Promulgada el 11 de Septiembre de 2002. Se
determina que las prestaciones de servicios turísticos deberán adecuarse a los
criterios universales establecidos en la Ley N º 24.314 (Sistema de protección integral de los
discapacitados) y el
decreto reglamentario Nº 914/97
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